Los banners, esa publicidad expuesta en los sitios webs mediante imágenes dinámicas o estáticas, tocó fondo. Murió. ¿Acaso existen personas que son influidas por un banner y hacen click para comprar un producto o servicio? Casi nadie. Ahora lo que hacemos es leer los contenidos publicados en los sitios que nos interesan y, desde párrafos cortos con información útil, nos lanzamos a navegar por los links sugeridos durante la lectura, con altas probabilidades de cerrar el proceso con una cotización, contacto o compra.

Otra forma de navegar es a partir de Google: buscamos algún término y, a partir del resultado, nos lanzamos a bucear entre los resultados arrojados en las tres primeras páginas y quizá alguna aleatorea de las 7 restantes que completan el primer filtro. A continuación afinamos la búsqueda, acotamos resultados a las últimas semanas, al país donde estamos, para finalmente quedarnos con el contenido más relevante.

Y ese contenido escogido, casi de seguro, es una noticia. Obvio. Según el último informe de usabilidad realizado por la empresa ComScore, más del 80% del consumo de contenidos web tiene relación con noticias. ¿Y todo es noticia? No pues, y aquí radica el gran secreto que hoy a dado vida a una nueva fórmula de hacer marketing en internet que trae ahorros y efectividad principalmente a las Pyme.

Digamos que una noticia es el relato de un hecho actual que responde a preguntas básicas de interés general: qué, quién, cómo, cuándo, dónde y en algunas ocasiones se infiere incluso el porqué. Quedémonos con el “qué” y el “cómo”, quizás las palabras más utilizadas en Google para buscar respuestas: ¿Qué es la trazabilidad alimentaria? ¿Cómo postular a fondos públicos para el sector del agro?

El banner ha muerto. Hoy, la publicidad está basada en los contenidos, embebida en los resultados de búsqueda que arroja Google y en el desarrollo de los contenidos relevantes que aparece en cada sitio web, como si se tratase de un nuevo tipo de placement presente hoy en la televisión y el cine: esa publicidad que aparece en la botella de bebida del protagonista de la teleserie, la marca de su auto o la del notebook que usan los lectores del noticero central.

A este nuevo modelo publicitario se le llama Marketing de Contenidos, y una derivación inteligente que apenas aparece en países desarrollados es la segmentación. Resulta más interesante para una marca tener presencia en un medio que tiene apenas 10 mil visitas al mes donde todos los contenidos giran en torno, por ejemplo, al deporte, que tener presencia en otro con 300 mil, pero dividida en más de 30 secciones, entre ellas deporte.

Pero como la velocidad del cambio aumenta y no deja de sorprender, ya se puede encontrar una tercera derivación que además de segmentar permite diferencias los contenidos. Ahora se habla del márketing de contenidos informativos segmentados. Así, una marca de ropa deportiva ya no solo paga por ser mencionada en la noticia que muestra los resultados del fútbol dominical, sino que además se concentra en aparecer específicamente en el resultado del último clásico Boca – River. Claro, lo que vende son las camisetas de ambos equipos y no las del resto.

Mi consejo es aventurarse en el marketing de contenidos informativos segmentados. Disparar a la bandada trae muchas cotizaciones pero pocas ventas. Ser selectivo genera menos cotizaciones, pero con una tasa de conversión mucho más alta. Las agencias de publicidad y los grandes medios de comunicación tiemblan al ver cómo las gerencias de grandes empresas y las pyme comienzan a creer en los sitios de nicho, generando ahorros importantes, efectividad y la viabilidad comercial de pequeños medios digitales segmentados e informativos.

One thought on “Banner R.I.P.: Nacen los Contenidos Informativos Segmentados”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *